Testamento y Herencia en Madrid

Llega un momento en la vida de toda persona, en la que tenemos que enfrentarnos a la pérdida de un ser querido. Esta situación se antoja complicada por los estrechos lazos de unión que existían entre esa persona y nosotros; pero además, tras el fallecimiento, se activa un conglomerado de procedimientos legales que en muchas ocasiones no alcanzamos a entender y dejamos en manos de terceros.

En la actualidad, una herencia puede ser un ingreso extra o puede convertirse en una auténtica pesadilla debido a que el heredero no asume sólo el activo heredado, sino que también debe hacerse cargo de la deuda contraída y de las responsabilidades tributarias con la administración fiscal del fallecido.

Para ello, una de las principales recomendaciones que suelen hacer todos los notarios, abogados y especialistas en herencias, sucesiones y donaciones es realizar la donación en vida. Con este simple gesto, nos ahorraremos muchos disgustos procedentes de falta de información, deudas indocumentadas, herencias no reconocidas y otros sustos que no suponen un plato de buen gusto.

Desgraciadamente, aún está muy extendida la tradición de redactar un testamento en la Comunidad de Madrid para proceder a su lectura después de la muerte. Para que este testamento sea válido, debe constar en el mismo la fecha, mes y año en el que se redacta. Pero es muy frecuente, y cada vez más (y menos mal) que el testamento se redacte con el asesoramiento de un notario constituyendo un texto de últimas voluntades que garantiza todos los derechos del fallecido.

Pero, ¿qué pasaría si algún día se presentase en la puerta de tu casa un abogado, llamase a tu timbre y te comunicara que es usted el legítimo heredero de una fortuna?

Alegría, incertidumbre, desconocimiento, asombro, incredulidad… Estas son muchas de las reacciones que podrían manifestar las personas que se encuentran en esta situación.

Una de estas personas se llama Pepe M.G., que, junto a su hermana, de un día para otro, se han visto envueltos en una situación que podríamos considerar de dramática. No llegó un abogado con chaqueta y corbata a comunicarles que disponían de una fortuna que desconocían. En su lugar, llegó un cartero a comunicarles que tenían una deuda desorbitada con la Administración Tributaria de la Comunidad Autónoma de Madrid en concepto de Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Tras investigar la procedencia de esta herencia e identificar a la persona de la que procede, descubren que ésta contrajo una relación laboral con el abuelo de Pepe, fallecido hace más de 35 años y que la cuantía de esta herencia supera el millón de euros.

Abogado para Testamento y Herencia en Madrid

¿Cuál creen que fue la reacción de Pepe ante esta noticia? En primer lugar sintió miedo al ver la carta de la Administración con la enorme deuda. A continuación, su estado de ánimo pasó por la alegría al creerse millonario, pero con el paso del tiempo y de los acontecimientos, esta alegría se convirtió en una de las mayores pesadillas que Pepe siquiera alcanzara a imaginar.

Esta herencia de un millón de euros se desgrana en dos viviendas y en 300.000 euros a repartir entre los dos hermanos. La vivienda correspondiente a Pepe, valorada a inicios del proceso de inflación de precios de la vivienda en lo conocido como “burbuja inmobiliaria”, asciende a 380.000 euros, pero no obstante, el precio de mercado no supera los 180.000 euros. Además, la herencia lleva aparejada una deuda de 350.000 euros que acepta en el momento que aceptó la herencia. ¿Ya comienzan a ver el principio del desastre? Pues aún hay más, esta deuda no la conoce Pepe hasta muchos años después por lo que a esta deuda hay que sumarle unos intereses de demora altísimos (5% anual)

No obstante usted  pueden pensar, si han recibido unos activos líquidos (efectivo) por valor de 300.000 euros, y la deuda contraída con la administración es de cuantía similar,¿por qué no cerrar esa deuda y aceptar simplemente la vivienda? Pues bien, según la Ley de Sucesiones y Donaciones de la Comunidad Autónoma de Madrid, hasta que no se liquide la totalidad de la deuda, no se puede recibir ni un solo euro del efectivo heredado.

Pero… ¿no han dicho en los medios de comunicación cientos de veces que la Comunidad de Madrid suprimió el Impuesto de Sucesiones y Donaciones? Pues, al parecer, no. Sólo quedó suprimido el Impuesto de Sucesiones y Donaciones entre padres e hijos, es decir, entre descendientes directos.

Pepe también puede pensar que lo mejor que puede hacer es vender el local, aunque sea a un precio por debajo del precio de mercado, y así liquidar la deuda y poder cobrar el efectivo heredado. No obstante, aquí también se plantean ciertas complicaciones ya que para poder vender el local en un periodo inferior a dos años, hay que cumplir con una serie de condiciones tales como ser descendiente directo, por lo tanto, Pepe tampoco podría vender el local hasta superar los dos años. Sí se podría realizar una venta “aplazada” es decir, cerrar todo el contrato y todas las condiciones y que se haga efectivo una vez transcurrido el límite temporal.

El caso de Pepe es uno de los casos extremos en los que nos podemos encontrar por aceptar una herencia que en principio se antoja como caída del cielo, como un milagro o como a quien le toca la lotería. No todas las herencias recibidas son buenas, de hecho, muchas herencias constituyen un problema serio para la economía de muchas familias.

Para evitar esto, debemos asesorarnos e informarnos sobre cada consecuencia que puede tener aceptar una herencia, y NO ACEPTAR, en ningún caso, una herencia que pueda hacer peligrar nuestra salud, tanto física como financiera.

No tiene más que rellenar el formulario de abajo para ponerse en contacto conmigo si desea más información o consultarme alguna duda.

(Admito clientes además de poblaciones en Madrid como:  Alcobendas,  Leganés,  Alcalá de Henares, etc…)

Manuel Castaño

Manuel Castaño

Manuel Castaño Grande es licenciado en Derecho y especialista en Derecho Civil y Derecho Sucesorio. Abogado en ejercicio desde hace más de 10 años, aúna su alta formación con un historial de experiencia procesal impecable plagada de prestigio.Sus áreas de especialización son: división judicial de herencias, expedientes de herederos, declaraciones testamentarias, planificación patrimonial y sucesoria, etc.
Manuel Castaño

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