Testamentos Ológrafos en Madrid

Como ya comenté en anteriores artículos, existe un tipo de testamento que es el testamento ológrafo.

Recordaré que el testamento ológrafo es aquel que el testador escribe por sí mismo, el cuál es válido siempre y cuando tenga los requisitos legales que seguidamente se comentarán.

Este tipo de testamento no es intervenido por el notario, de ahí que sea más barato, aunque tiene como inconvenientes la posibilidad de su falsificación, desconocimiento, extravío, destrucción; así como las incorrecciones jurídicas en las que puede caer el testador a la hora de expresar su voluntad, algunas de carácter esencial y que dificultarán mucho la participación de la herencia.

Los requisitos en cuanto a su otorgamiento y posterior protocolización son:

El testamento ológrafo solo podrá otorgarse por personas mayores de edad.

Para que sea válido este testamento deberá estar escrito todo por él y firmado por el testador con la expresión del año, mes y día en que se otorga.

Si contuviere palabras tachadas, enmendadas o entre renglones las salvará el testador bajo su firma.

Los extranjeros podrán otorgar testamento ológrafo en su propio idioma.

Es necesario tener en cuenta que ese tipo de testamento tiene que estar escrito a mano.

La firma solo se refiere y da valor a lo que antecede a la misma.

La fecha también ha de ser autógrafa, y es esencial que en el texto del testamento aparezca claramente la voluntad de querer estar haciendo testamento.

Con todo esto, quiero decir que muchas veces las personas hacemos las cosas creyendo que con ello conseguiremos facilitar las cosas a las personas que queremos.

Y también pensamos, pues obviamente en la economía. Pensamos que como es un tipo de testamento que puedo hacer en casa de manera gratuita, pues qué mejor que ahorrarme dinero. Pero realmente los testamentos ológrafos terminan por costarle a la familia mucho más dinero y terminan siendo siempre un cúmulo de problemas porque la gente tiende a creer que ese tipo de testamento no contiene las últimas voluntades del difunto sino que es más bien la expresión de las personas que tiene a su lado, forzándolo a redactar lo que les conviene.

Es decir, que quien redacta un testamento de este tipo es presionado por la gente que tiene alrededor para hacerlo, dándole así muy poca credibilidad y siempre terminado en el juzgado completos que se alargan por años. Yo, de hecho a lo largo de mi carrera profesional he tenido algunos casos de herencia en los que el testamento ológrafo se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza.

Esta forma aparentemente sencilla de disposición mortis causa, dada la ausencia de excesivas formalidades y solemnidades en su otorgamiento, suelen suscitar no pocos conflictos entre los supuestos beneficiarios que se enzarzan con frecuencia en contiendas judiciales, sino que acaba realmente con la familia.

Gestionar Testamento Olografo en Madrid

De hecho yo he visto casos en que hermanos han dejado de hablarse. Un caso en concreto aquí en Madrid:

Una clienta que se llamaba María Fernanda. María Fernanda era una señora extranjera (Ecuatoriana) que llevaba 5 años cuidando de un señor que tenía un nivel adquisitivo bastante alto. Sus hijos no podían hacerse responsables  (o no querían) de los cuidados que en cierta medida su padre pudiera necesitar, es decir, el señor Eugenio B.O. se encontraba bastante desamparado familiarmente hablando.

Esta señora era la que se ocupaba de todo, de darle sus medicinas, de limpiarlo, bañarlo,…. Era una persona con una minusvalía grave, y mi clienta María Fernanda se ocupaba desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche de estar a su lado.

Era un trabajo prácticamente de 24 horas, era una persona que representaba para el difunto el apoyo y el respeto que éste necesitaba, por lo que en agradecimiento a lo que él creyó que era más que su trabajo como empleada, quiso agradecérselo después de morir con una cantidad de dinero importante.

Esto supuso que los hijos inmediatamente al ver que su padre había hecho un testamento ológrafo posterior a uno notarial que ya había hecho, creyeron que lo había hecho bajo la presión de mi clienta y decidieron interponer así una demanda judicial. Mi clienta en primeras nupcias no quería enfrentarse a los hijos de la persona a la que había cuidado porque en primer lugar al ser extranjera tenía bastantes dudas en cuanto al sistema judicial español, miedo a lo que los hijos de D. Eugenio B.O. podrían hacerle, miedo al esfuerzo económico….

Nuestros contrarios eran gente de un nivel adquisitivo alto y ella era una empleada con un sueldo menor de 1.000 € y claro, también le daba miedo acudir a un abogado y gastarse todo lo que cobraba en un mes.

Cuando llegó a mi despacho, María Fernanda tenía aún ciertas dudas, pero mi compromiso con ella la convenció de luchar por lo que era suyo. No sabía si era merecedora de esta cantidad de dinero y cuando me explicó la historia poco más que le dije que era un regalo a lo bien que se había portado con el difunto y que no tuviera miedo a nivel económico ni a cualquier nivel.

A nivel económico podría pagarme en varias veces y a nivel judicial pues mucho menos.Teníamos la ley de nuestro lado y por mucho que esta familia intentara luchar en contra de ella, lo conseguiríamos. Cuando nos interpusieron la demanda judicial, esta señora hizo unos primeros movimientos por su cuenta antes de acudir a un abogado. Se presentó en el juzgado creyendo que esto no tenía la menor importancia.

Esta familia que tenía como he dicho ya en varias ocasiones, un alto nivel adquisitivo,contrató un experto calígrafo para que estudiara el testamento ológrafo.Ese experto calígrafo determinó que la firma y la letra no eran la del difunto porque claramente se veían signos de un pulso inferior, de que la letra era diferente y la firma también.

Cuando María Fernanda llegó a mi despacho ya con ese estudio del testamento ológrafo en la que poco menos venía a decir que ella había falsificado ese testamento nos pusimos manos a la obra. Yo en primer lugar, y por supuesto el bufete que me avala,estudiamos al experto calígrafo que había realizado el estudio.

Junto con otros compañeros determinamos que la persona que lo había hecho, no era una persona exactamente experta en este tipo de testamentos y enseguida acudimos al juez para insistir en que debía hacerlo otro experto calígrafo que determinara el propio juzgado y que fuera ecuánime, que ninguna de las partes pudiera forzarlo a determinar lo que quería.

Cuando al fin apareció un experto calígrafo o un pericial grafo técnico exigente, especialmente exigente, pues afrontó este tipo de prueba debidamente, formando un grupo de estudio. Y se dedicó a cotejar toda la escritura del testamento hasta dar pie a un examen real en el que determinó que la persona fallecida sí había escrito ese testamento, que lo habría escrito con su propia voluntad y formalmente, pero que obviamente era una persona de 82 años con una enfermedad y que esa enfermedad había derivado en una escritura diferente, obviamente, a la que tenía cuando era joven.

Por lo que finalmente, y gracias a la intervención de este profesional, conseguimos que María Fernanda cobrara los 80.000€ heredado de D. Eugenio B. O.”

Con todo esto quiero decir que es muy complicado seguir a rajatabla las últimas voluntades de los difuntos, más si no nos conviene. Pero es muy importante cubrirnos las espaldas con un profesional que se vaya a dejar la piel y sobretodo que tenga experiencia en estos temas. Si María Fernanda no hubiera acudido a nuestro despacho y hubiera seguido por su propio pie yendo al juzgado a hacer una defensa poco más o menos que un niño de parvularios pues obviamente hubiera perdido esos 80.000€ que le pertenecían por derecho.

Y no solo eso, muy probablemente hubiera terminado en un proceso judicial en el que podría haber acabado en cárcel porque los hijos del difunto la tachaban poco más que de estafadora, por lo que aquello habría terminado en un proceso judicial penal en el que ella no hubiera terminado muy bien parada.

Gracias a acudir a un despacho de abogados conseguimos no solo no llegar a ese punto sino que descubrimos que el experto calígrafo que había realizado el primer examen del testamento ológrafo no era un perito profesional en estos términos. De manera que pudimos ejecutar una nueva prueba gracias a que el juez entendió lo que le explicábamos y determinó otro experto calígrafo ecuánime para las partes.

Acudir a un abogado muchas veces no es fácil para la gente. La gente piensa que los abogados solo nos dedicamos a resolver el problema final, aunque realmente somos expertos en adelantarnos al problema intentando aconsejar al cliente y prevenirlo de ello. Pero realmente un buen abogado, especializado en herencias como yo, siempre mirará porque usted consiga sus objetivos del tipo que sean porque si usted consigue sus objetivos, yo consigo los míos.

Manuel Castaño

Manuel Castaño

Manuel Castaño Grande es licenciado en Derecho y especialista en Derecho Civil y Derecho Sucesorio. Abogado en ejercicio desde hace más de 10 años, aúna su alta formación con un historial de experiencia procesal impecable plagada de prestigio.Sus áreas de especialización son: división judicial de herencias, expedientes de herederos, declaraciones testamentarias, planificación patrimonial y sucesoria, etc.
Manuel Castaño

(Cuento con clientes de toda la provincia:  Fuenlabrada,  San Sebastián de los Reyes,  Rivas-Vaciamadrid etc…)

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